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Dentro de Rioja: Viñedos Centenarios, Bodegas Icónicas y el Fin de Semana Enológico Perfecto

Hay fines de semana de vino que se disfrutan. Y luego están aquellos de los que la gente sigue hablando días después de haber regresado a casa.

Nuestro Rioja Wine Weekend 2026 perteneció claramente a la segunda categoría.


A principios de junio, veinte amantes del vino procedentes de distintos rincones de Europa y Norteamérica llegaron a Rioja para disfrutar de tres días inolvidables descubriendo los vinos, paisajes y personas que dan vida a una de las regiones vinícolas más emblemáticas de España.


Nuestros participantes en el fin de semana enológico, sentados o de pie delante del letrero de Marqués de Murrieta en la bodega.

Visitamos antiguos calados subterráneos, recorrimos viñedos históricos, degustamos vinos de algunos de los productores más respetados de Rioja, disfrutamos de la gastronomía local y vivimos la región en uno de los momentos más vibrantes de su calendario anual.


Desde pequeñas bodegas familiares dedicadas a preservar viñas centenarias hasta grandes nombres que han contribuido a construir la reputación internacional de Rioja, el fin de semana nos ofreció una fascinante visión de la diversidad que hace tan especial a esta región.


Sin embargo, cuando recordamos aquellos días, no son solo las bodegas o los vinos lo que permanece en nuestra memoria.

Son las conversaciones durante las comidas. Las risas en el autobús entre visita y visita. Las amistades que surgieron entre personas que no se conocían antes del viernes por la mañana.

El vino tiene una capacidad extraordinaria para unir a las personas, y Rioja resultó ser el escenario perfecto para que eso sucediera.


Nuestras escapadas de fin de semana enológicas en el autocar de Victor Bayo Autocars.

Esta es nuestra mirada atrás al Rioja Wine Weekend 2026.

Rioja suele considerarse el corazón del vino español, pero muchos visitantes apenas llegan a descubrir una pequeña parte de todo lo que la región puede ofrecer. Más allá de las etiquetas más conocidas se encuentra un paisaje de viñedos antiguos, bodegas familiares, pueblos medievales y una cultura vitivinícola que ha evolucionado durante siglos. Nuestro Rioja Wine Weekend fue diseñado para mostrar tanto los nombres más reconocidos como los tesoros menos conocidos, ofreciendo a los participantes una visión auténtica de una de las grandes regiones vinícolas de Europa.


  • La catedral de Logroño vista desde el lado izquierdo
  • Uno de los pintxos más famosos que puedes encontrar en Logroño. Setas y gambas, una creación del Bar
  • Un grafiti muy acertado en una pared exterior de Logroño

Llegada a Logroño

Los participantes llegaron desde distintos puntos del mundo y rápidamente se integraron en el ambiente relajado de Logroño.

El inglés se convirtió en el idioma común del grupo, aunque Iván intervino en varias ocasiones para ayudar con las traducciones cuando fue necesario.

Además, la fecha elegida resultó ser perfecta.

La ciudad se preparaba para celebrar San Bernabé, la fiesta más importante del año en Logroño, y las calles rebosaban actividad. Trajes tradicionales, música, puestos de comida y celebraciones llenaban el centro histórico, ofreciendo una magnífica introducción a la cultura y tradiciones riojanas.

Tras instalarnos en el Hotel Eurostars Fuerte Ruavieja, nuestra base durante el fin de semana, llegó el momento de nuestra primera visita.


  • Algunos de los participantes en nuestro fin de semana enológico se preparan para descubrir los numer
  • Un cerdo entero asándose para las celebraciones del fin de semana en Logroño
  • Algunos de los participantes en nuestro fin de semana enológico descubrieron un bar local en Logroño

Arizcuren: Preservando el Patrimonio Oculto de Rioja

Nuestra primera parada fue Arizcuren, uno de los proyectos más apasionantes de Rioja y una bodega con la que comenzamos a colaborar este mismo año.

Fundado por Javier Arizcuren, arquitecto reconvertido en viticultor y elaborador, el proyecto se centra en la recuperación de antiguos viñedos situados en las laderas de la Sierra de Yerga. Algunos superan los cien años de edad y varios conservan variedades tradicionales que podrían haber desaparecido sin iniciativas como esta.

Uno de los temas que surgió repetidamente a lo largo del fin de semana fue la importancia de conservar los viñedos viejos, y Arizcuren nos ofreció la primera muestra de por qué resulta tan relevante.

Escuchando la historia de Javier quedó claro que aquí no se trata únicamente de elaborar vino. Se trata de proteger una parte del patrimonio vitícola de Rioja que, de otro modo, podría perderse para siempre.

A pesar de su tamaño relativamente pequeño, Arizcuren ha alcanzado una reputación que trasciende las fronteras de Rioja. Hoy sus vinos están presentes en las cartas de restaurantes con estrella Michelin de todo el mundo, reflejando tanto la calidad de sus viñedos como la visión que hay detrás del proyecto.

Además de los vinos, degustamos el aceite de oliva de la finca y unos sorprendentes bombones de trufa elaborados con vino Arizcuren. Una combinación poco habitual que funcionó de maravilla.

Uno de los momentos más divertidos llegó durante una demostración de lacrado de botellas. Tras explicar la técnica, nuestro anfitrión preguntó quién quería intentarlo. Ante veinte voluntarios poco convencidos, Iván dio un paso al frente y asumió el reto con absoluta confianza. Viendo la soltura con la que manejó la tarea, quedó claro que no era la primera vez que se enfrentaba a un sello de lacre.

La visita marcó perfectamente el tono del fin de semana: grandes vinos, personas apasionadas e historias fascinantes.


  • Una foto en primer plano de un par de barricas en Arizcuren
  • Iván se prepara para demostrar sus habilidades con el lacre
  • Una selección de vinos de Arizcuren en exposición
  • Nuestro primer vino de la visita a Arizcuren
  • Los cuatro vinos que probamos en Arizcuren
  • La zona de cata de Arizcuren, con algunos miembros del grupo
  • Nuestro anfitrión sirviendo vino en las copas durante la cata de nuestra visita a Arizcuren
  • Dos vinos de alta gama expuestos en cajas individuales en Arizcuren
  • Algunos miembros de nuestro grupo se preparan para degustar los vinos que nos sirve nuestro anfitrió

Marqués de Murrieta: Donde la Tradición se Encuentra con la Innovación

La mañana del viernes nos regaló el primer gran momento de asombro del viaje.

Casi cualquier aficionado al vino ha oído hablar de Marqués de Murrieta. Ver la propiedad en persona es una experiencia completamente diferente.

La finca es impresionante, los viñedos parecen extenderse hasta el horizonte y cada detalle transmite una sensación de excelencia.

Acompañados por Miriam Ochoa, directora de Visitas y Hospitality, recorrimos el majestuoso Castillo de Ygay, los viñedos y las instalaciones de la bodega.

Antes de llegar, muchos esperábamos escuchar historias sobre tradición e historia, y por supuesto las encontramos. Lo que pocos imaginábamos era el nivel de tecnología presente detrás de cada vino.

Sistemas avanzados de monitorización supervisan continuamente el proceso de elaboración. Junto al equipo técnico trabaja un panel de cata dedicado a evaluar los vinos y determinar el momento exacto en que cada uno está listo para salir al mercado.

Resultó fascinante comprobar cómo tradición e innovación conviven de forma tan natural. Un momento escuchábamos relatos de generaciones pasadas y al siguiente observábamos tecnología digna de un moderno centro de investigación.

La sala de barricas parecía interminable y el museo nos llevó en un recorrido apasionante por la historia de Rioja.

Una de las exposiciones que más llamó la atención fue el muro dedicado a los distribuidores de Murrieta alrededor del mundo. Para un grupo formado por personas de distintos países, fue un recordatorio de hasta dónde llega el prestigio de Rioja.

La cata posterior incluyó Pazo Barrantes 2022 en formato Magnum, Marqués de Murrieta Reserva 2021 y Marqués de Murrieta Gran Reserva 2015.

No está nada mal para una mañana de viernes.


  • El comienzo de nuestra visita a Marqués de Murrieta, con céspedes perfectamente cuidados y un entorn
  • El emblemático letrero de Marqués de Murrieta en el recinto
  • Los viñedos de Marqués de Murrieta, con el paisaje de La Rioja al fondo
  • Recorrido por las extensas fincas de Marqués de Murrieta
  • El famoso vino blanco Castillo Ygay, presentado en una caja protectora transparente.
  • Algunos miembros de nuestro grupo hicieron unas compras muy tentadoras en Marqués de Murrieta
  • Una emblemática furgoneta de reparto roja con el logotipo de Marqués de Murrieta pintado en ella
  • La sala de cata, con todo nuestro grupo sentado, listo para degustar los vinos de Marqués de Murriet
  • Los tres vinos que probamos en Marqués de Murrieta

El almuerzo en Tierra nos permitió bajar ligeramente el ritmo.

Rodeado de viñedos ondulados, el restaurante ofrecía el entorno perfecto para comentar la visita de la mañana mientras disfrutábamos de la cocina tradicional riojana.

Croquetas, salpicón de marisco y ensalada templada de puerros dieron paso a una dorada al horno o carrilleras de ternera estofadas en vino tinto. El postre combinó peras al vino, almendras y helado de canela.

A esas alturas, las conversaciones fluían ya con total naturalidad. Los participantes intercambiaban recomendaciones de vinos, experiencias enoturísticas y anécdotas personales.

Es uno de nuestros momentos favoritos de estos viajes: ver cómo las amistades comienzan a surgir espontáneamente alrededor de una mesa y una copa de vino.


  • La Finca de los Arandinos desde el jardín
  • Nuestros asistentes al fin de semana enológico en el comedor, listos para disfrutar de la comida en
  • El vino blanco que disfrutamos durante la comida en la Finca de los Arandinos
  • Algunos miembros de nuestro grupo estirando las piernas después de comer en la Finca de los Arandino
  • Uno de los miembros de nuestro grupo decidió relajarse por completo después de comer en la Finca de
  • Vista aérea de parte del grupo en el jardín de la Finca de los Arandinos

Tritium: Cinco Generaciones de Historia Bajo las Calles

Si Murrieta mostró la cara más grandiosa de Rioja, Tritium nos descubrió otra realidad muy diferente.

Una bodega familiar, profundamente ligada a su historia y comprometida con la conservación de viñedos antiguos.

Fundada por Javier Fernández y Francisco Rubio, la bodega trabaja con viñas de más de cien años, muchas de ellas cuidadas por las mismas familias generación tras generación.

La antigua bodega restaurada del siglo XV y sus calados subterráneos ofrecieron una de las visitas más atmosféricas del fin de semana.

Mientras recorríamos las galerías históricas era fácil imaginar cómo se elaboraba vino siglos atrás. Los túneles parecían transportarnos directamente al pasado.

Nuestra guía, hija del enólogo, condujo la visita con un sentido del humor seco y encantador, a menudo a costa de su propio padre, manteniendo al grupo entretenido de principio a fin.

Uno de los momentos más memorables fue la fotografía tomada a través del techo de cristal de una de las salas subterráneas. Todo el grupo se reunió en el calado mientras la imagen se realizaba desde arriba.

La cata incluyó cinco vinos, entre ellos varias elaboraciones de parcela que mostraron la personalidad única de los viñedos históricos de Tritium.

Quizás el vino más comentado fue el criado bajo el mar, que generó un animado debate sobre cómo las condiciones de envejecimiento pueden influir en la evolución de un vino.

Los vinos gustaron tanto que muchos participantes decidieron llevarse algunas botellas a casa. Por suerte, Tritium ofrece envío gratuito para compras de cierto volumen, y varias cajas llegaron a Mallorca pocos días después de nuestro regreso.


  • La entrada del Tritium con el letrero en la puerta
  • Tres barriles en una pequeña cueva en Tritium
  • La entrada a las cuevas subterráneas de Tritium
  • Nuestro grupo se apiñó en una pequeña habitación con techo de cristal
  • La llamativa exposición de vinos en la bodega subterránea de Tritium
  • Algunos miembros de nuestro grupo disfrutando de un vino de Tritium en la cueva subterránea de Triti
  • Uno de los vinos que probamos en Tritium: Marón
  • Nuestra anfitriona con su padre y dos miembros de nuestro grupo de enología (que, por cierto, son he
  • Dos vinos sumergidos expuestos en Tritium

Remírez de Ganuza: Innovación a Través de la Precisión

La mañana del sábado nos llevó a otro gran referente de Rioja.

La historia de Fernando Remírez de Ganuza es una historia de visión, determinación y valentía para desafiar las ideas establecidas.

Antes de fundar la bodega en 1989, Fernando ya era reconocido como uno de los mayores expertos en viñedo de Rioja. Lo más interesante de la visita fue descubrir las numerosas innovaciones que introdujo a lo largo de los años.

Muchas de ellas fueron recibidas inicialmente con escepticismo por los sectores más tradicionales de la región.

Hoy, muchas de esas mismas prácticas son consideradas contribuciones fundamentales a la viticultura moderna.

Entre ellas destaca la meticulosa separación de los hombros y las puntas de los racimos de Tempranillo, permitiendo utilizar distintas partes de la fruta según su calidad y grado de maduración.

Lo que hoy puede parecer sencillo fue revolucionario en su momento.

Una vez más encontramos el contraste entre tradición e innovación. Rioja es famosa por su historia, pero su evolución también ha dependido de personas dispuestas a cuestionar las normas y perseguir nuevas formas de alcanzar la excelencia.

La visita ofreció una visión fascinante de cómo la atención obsesiva al detalle puede definir la identidad de una bodega.


  • El letrero de Remirez de Ganuza a la entrada de la bodega
  • Las dos hermanas de nuestro grupo, de pie entre los barriles de Remirez de Ganuza
  • Una visión general de la bodega Remirez de Ganuza
  • Una impresionante exposición de botellas apiladas en la cueva de Remirez de Ganuza
  • Los jardines, con un canal de agua, en Remírez de Ganuza
  • Los tres vinos que probamos en Remirez de Ganuza
  • Nuestro grupo de enófilos reunido para una cata en Remirez de Ganuza
  • Tres copas de vino y unos embutidos en Remirez de Ganuza
  • Algunos miembros de nuestro grupo disfrutando de uno de los vinos tintos de Remirez de Ganuza

Casa Primicia: Donde Comenzó la Historia de Rioja

De la innovación pasamos a la historia.

Situada en el corazón de Laguardia, Casa Primicia está considerada la bodega original en activo más antigua de España.

Recorrer sus túneles y salas de piedra centenarias fue como viajar atrás en el tiempo.

Construido originalmente en el siglo XI, el edificio sirvió primero como lugar de recaudación de impuestos eclesiásticos antes de convertirse en la bodega que conocemos hoy.

Uno de los objetos que más llamó la atención del grupo fue una enorme bota antigua suspendida del techo. Vista desde ciertos ángulos, recordaba sorprendentemente a un cerdo colgado de las vigas, provocando más de una doble mirada y numerosas fotografías.

El almuerzo con vistas al paisaje de Rioja Alavesa fue otro de los grandes momentos del viaje.

El menú incluyó espárragos de Navarra, patatas a la riojana con chorizo, cordero lechal asado y un postre tradicional elaborado con queso Idiazabal.

La comida fue abundante, los vinos fluyeron generosamente y la hospitalidad reflejó perfectamente la calidez que encontramos durante todo el fin de semana.

Como suele ocurrir en Rioja, la sobremesa terminó acompañada de pacharán y muchas risas.


  • La entrada a Casa Primicia en Laguardia
  • Uno de los miembros de nuestro grupo, con una copa de vino en la mano, contemplando unas excavacione
  • Dos miembros de nuestro grupo disfrutando del primer vino que nos ofrecieron para degustar
  • Iván y Lara, los anfitriones del fin de semana, en Casa Primicia
  • Un expositor de vinos de Casa Primicia colgado en la pared
  • Dos miembros de nuestro grupo admirando la bota gigante que cuelga de una viga en Casa Primicia
  • La cueva subterránea de Casa Primicia
  • Dos miembros de nuestro grupo en las escaleras que bajan a la cueva subterránea de Casa Primicia
  • Una exposición de vinos sobre una mesa de madera apoyada en barricas en Casa Primicia
  • Una camarera durante la comida en Casa Primicia, con uno de los miembros de nuestro grupo
  • Una foto de grupo de nuestra mesa de almuerzo en Casa Primicia
  • El camarero y uno de los miembros de nuestro grupo, que entablaron amistad durante la comida

Maisulan: Biodinámica y el Paisaje de Rioja Alavesa

Antes de nuestra última visita disfrutamos de una actuación tradicional de danza vasca junto a un antiguo monumento megalítico (el Dolmen de La Chabola de La Hechicera en Elvillar), organizada por Grace, la hija de Eva.



Rodeados por un paisaje moldeado por miles de años de historia humana, fue un recordatorio de que el vino es solo una parte del rico patrimonio cultural de Rioja Alavesa.


  • The Chabola de la Hechicera dolmen in Elvillar
  • Nuestro grupo esperando para ver el baile vasco de bienvenida conocido como «Aurresku»
  • Extrañas formaciones nubosas sobre la cordillera riojana

Antes de la cata visitamos varios viñedos cultivados según principios biodinámicos. Entre las viñas, rodeados de colinas onduladas y campos de trigo movidos por la brisa, resultaba imposible no apreciar la belleza del paisaje.

La visita también nos permitió comprender mejor las realidades de la agricultura biodinámica. Aunque la filosofía genera opiniones diversas entre los aficionados al vino, observarla sobre el terreno ayudó a entender tanto el compromiso que exige como los retos prácticos que implica.

De regreso en la bodega degustamos Maisulan 6, Maisulan 12, Txabola Graciano y Viura antes de brindar por un fin de semana extraordinario.


  • Visita a uno de los viñedos biodinámicos de Maisulan
  • Una foto en primer plano de las viñas de Maisulan, con la sierra de Rioja al fondo
  • Eva hablando con uno de los miembros de nuestro grupo, entre las enredaderas de Maisulan
  • Tres miembros de nuestro grupo en la bodega Maisulan, esperando a que comience la cata
  • Tres vinos que probamos en Maisulan
  • Al finalizar la visita a Maisulan, cada miembro de nuestro grupo recibió una galleta casera.

Una Reflexión Sobre el Futuro de Rioja

Hubo un tema que surgió repetidamente durante nuestras conversaciones y que siguió acompañándonos después del viaje.

En varias bodegas escuchamos la preocupación por el relevo generacional en el viñedo y en las explotaciones familiares. Cada vez resulta más difícil convencer a los jóvenes para que continúen el trabajo de sus padres y abuelos.

Mientras caminábamos entre algunas de las viñas más antiguas de Rioja, era fácil comprender por qué esto importa tanto.

Los paisajes que admiramos durante el fin de semana no aparecieron por casualidad.

Las viñas viejas, los bancales de piedra, los pueblos y las bodegas son el resultado del esfuerzo de generaciones de personas que han cuidado la tierra a menudo mediante un trabajo físico exigente y poco reconocido.

Visitamos viñedos que han sobrevivido más de un siglo. Conocimos familias que han dedicado su vida a preservarlos. Escuchamos historias de personas que rescatan viñas olvidadas, invierten en el futuro y se niegan a dejar desaparecer tradiciones valiosas.

Fue imposible marcharse sin una profunda admiración por quienes hacen posible estos paisajes.

Quizá la mayor preocupación sea que muchos jóvenes muestran cada vez menos interés en continuar con esta labor, poniendo en riesgo no solo negocios familiares, sino también una parte fundamental del paisaje y del patrimonio cultural de Rioja.

Aun así, lo que nos dejó optimistas fue la pasión que encontramos en cada visita.

Desde el compromiso de Javier Arizcuren con la recuperación de viñedos históricos, hasta la dedicación de Tritium a la conservación de viñas viejas o los esfuerzos de productores que continúan apostando por prácticas sostenibles y biodinámicas, existe una determinación compartida por proteger el futuro de Rioja.

Esperemos que esa misma pasión inspire también a las próximas generaciones.


El paisaje riojano, visto desde el comedor de la planta superior de Casa Primicia

Hasta la Próxima, Rioja

Cuando llegó la mañana del domingo, cada participante tomó un rumbo diferente. Algunos se dirigieron al aeropuerto, otros continuaron explorando España y nosotros emprendimos el regreso a través de Bilbao antes de volver finalmente a Mallorca.


Durante el viaje de vuelta surgieron muchas preguntas:

  • ¿Cuál fue tu bodega favorita?

  • ¿Qué vino pedirás cuando llegues a casa?

  • ¿Volverías a Rioja?


Mirando atrás, Rioja nos ofreció todo lo que esperábamos: grandes vinos, historias fascinantes, paisajes espectaculares y una hospitalidad extraordinaria allí donde fuimos.

Pero, como siempre, fueron las personas quienes marcaron la diferencia.


Durante tres días, completos desconocidos se convirtieron en amigos. Las conversaciones fluyeron entre personas de distintos países, culturas y profesiones, unidas por la curiosidad hacia el vino y por las ganas de vivir nuevas experiencias.


Para nosotros, eso es lo que siempre han representado nuestros Wine Weekends.

Las bodegas crean el escenario.

Los vinos inician las conversaciones.

Las personas las convierten en recuerdos inolvidables.


Y ahora llega la pregunta importante...

¿Cuál debería ser nuestro próximo destino? 🍷


Las fotos son una selección tomada por nosotros y nuestro grupo de enología.


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